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martes, 26 de marzo de 2013

Los periodistas de guerra también reflexionan

El pasado domingo 24 de marzo de 2013, tres veteranos reporteros de guerra españoles mantuvieron una intensa conversación a través de Twitter. El escritor Arturo Pérez Reverte invitó a Gervasio Sánchez a exponer su visión sobre la naturaleza del hombre. El primero, pesimista antropológico declarado, hurgó en la herida de su huésped, tratando de sonsacarle una reflexión contradictoria. Sánchez, idealista y luchador nato, acabó por reconocer los claroscuros que gobiernan los comportamientos humanos, seres capaces de lo mejor y de lo peor. La guinda la puso Ramón Lobo, que zanjó la discusión con una contundente afirmacón. "Todo ser humano es un hijo de puta en potencia. Todo depende de las circunstancias, del miedo y la ignorancia". Salpicado de anécdotas compartidas por los interlocutores en lugares tan inhóspitos como la Vukovar sitiada, este intercambio de golpes entre tres pesos pesados es una clase magistral de periodismo de conflicto.

Tarde del 24/03/2013:

-@perezreverte: Anoche estuve viendo un rato la tele. No sabía que daban el documental "Los ojos de la guerra". Está bien que no se olvide el nombre de José Couso. Ni su última habitación de hotel en Bagdad y en cualquier otro sitio. Me gustó ver a los viejos colegas. Ramón Lobo, el cámara José Luis Márquez, Gerva y su chaleco antibalas de segunda mano. Admiración profunda por esos chicos valientes que lo hacen ahora: David Beriain, Sergio Caro, Hernán Zin, Mikel Ayestarán... Ahora van solos, sin medios. Sin grandes respaldos detrás. Jugándosela en un terreno más difícil todavía que el nuestro. Son admirables. Lo reconcilian a uno con el oficio. Pese a tanto golfo que aquí a veces lo enturbia, ideologiza, manipula y compra. Me gustó que Ramón Lobo, viejo zorro del oficio, recordase a algunos de los amigos comunes muertos: Miguel Gil, Julio Fuentes. El entrañable Julio Fuentes. El querido Miguel Gil. O Jasmina. O Aglae. Y el pelmazo de Gerva. Así que, con tantos recuerdos removidos de por medio, esta tarde le he dicho a Gerva que se pase a tomar una copa por el bar de Lola. Me ha dicho que vendrá entre las seis y media y las siete, cuando abra el bar. También están ustedes invitados. Claro.


Crónica de Pérez Reverte desde Croacia, durante las guerras de desintegración de Yugoslavia.

@perezreverte: Acaba de llegar Gervasio Sánchez. @gervasanchez Fotógrafo de guerra, buena persona y oenegé unipersonal, inasequible al desaliento. Aquí lo tengo, apoyado a mi lado, en la barra del bar de Lola. Al pelmazo de Gerva. Con su chaleco antibalas de segunda mano. Gerva es uno de los pocos que conozco que, pasada la línea roja de los 50 tacos, aún conservan la fe. Cuando lo oyes hablar, dirías que aún cree en el ser humano. Gerva. Hola chaval. Tómate algo. Por los viejos tiempos.

-@gervasanchez: Me tomo un vaso de agua para mantener la calma. Lo fácil sería investigar una denuncia de un iraquí y no intoxicar.
-@perezreverte: Te vi en la tele, Gerva. Y luego a unos tertulianos, alguno de los cuales no tenía ni puta idea de qué estabas hablando.
-@gervasanchez: Me aseguraron que no oyeron mi entrevista que espero tener entera para colocarla aquí. Me hubiera gustado profundizar.
-@perezreverte: ¿No te cansas de hacer el panoli en un mundo indiferente?
-@gervasanchez: Llegué el 7 de marzo de Iraq y me voy el 2 de abril a Afganistán durante casi un mes. Es que sigo creyendo en esta profesión.
-@perezreverte: Sigo creyendo que la guerra y su trastienda pueden enseñarse a veces. Si te acercas lo bastante. Pero contarse, nunca. Ni siquiera tú puedes, viejo amigo.
-@gervasanchez: Te agradezco tus comentarios. Han sido días duros y he echado de menos llamadas de compañeros que saben que yo nunca juego. El caso Flayeh al Mayali tiene que ver con la trastienda de la guerra y con las cloacas del estado cubierto por el silencio

-@perezreverte: Dime la verdad, ahora que estamos en el bar a solas. ¿Para qué vas? ¿Para qué vuelves?
-@gervasanchez: Lo hago para salvaguardar mi propia conciencia. La dignidad es lo que importa, por eso he defendido siempre a un iraquí. He tenido suerte, Arturo. Estoy vivo mientras algunos amigos están muertos. Ellos trabajaban en contacto con el sufrimiento.
-@perezreverte: Bueno, vale. Pero siempre fue así. Nosotros contábamos y cumplíamos. Punto. No es nueva la indiferencia oficial. El mundo sigue lleno de Javieres Solanas, hermano.
-@gervasanchez: El mundo está lleno de diplomáticos y políticos que hacen sus carreras a la lumbre de decisiones erróneas que cuestan muertos.
-@perezreverte: Siempre fue así. Lo que pasa es que cuando éramos jóvenes nos importaba menos. Nos dolía menos. Creo que es la edad, oye. ¿No será, Gerva, que ya no sabes hacer otra puta cosa más que ir e ir e ir? Con pretextos. Al final vas a ser como Márquez.
-@gervasanchez: Odio la guerra. Nunca me ha gustado. Pero es necesario documentar el dolor ajeno, aquel que nos importa poco en nuestras vidas.
-@perezreverte: Eso de que nunca te gustó es relativo. No se trata de que guste. Se trata de que enganche. Te conocí enganchado. Como todos. Luego maduras, llegan los sentimientos, descubres palabras como compasión o solidaridad. Pero al principio es sólo una aventura fascinante. Luego, con la madurez, el escepticismo y los sentimientos, te sales, como hice yo, o te vuelves oenegé, como tú.
-@gervasanchez: Odio que me llamen periodista comprometido. Para mí el periodismo es compromiso. Los periodistas debemos alejarnos de los pequeños sobornos. Hay periodistas que se callan informaciones para mantener su lugar privilegiado al lado de los poderosos. Siempre lo ves adulando al poder.

-@gervasanchez: Nunca me ha gustado la guerra. A ti sí pero a mí no. Lo peor es darle al cero desde mi casa y abandonar una familia feliz. Tú mejor libro, de lejos, es “El Pintor de Batallas”, porque hay metiste tus propias heridas. Lo leí cuando nadie lo había leído. Mucho dolor.
-@perezreverte: Gerva, no seas trolero. Yo te he visto feliz con tu chaleco y tus cámaras. De joven. Esa mezcla de horror y de aventura. Cuando subiste a acompañarme esa noche en el bombardeo de Vukovar no fue por buen samaritano. Te picaba estar allí, con lo que caía. "Si me matan no te lo perdonaré nunca", dijiste. Pero seguías allí. Yo no era un huerfanito. La guerra te ponía caliente, como a todos. Luego llegaron los sentimientos. Sobre todo en Sarajevo. Pero eso fue luego.
-@gervasanchez: Te recuerdo que eso te lo dije cuando cometiste la estupidez de irte a dormir a un lugar peligroso en el hotel de Vukovar.
-@perezreverte: ¿Estupidez? Puede. En las letrinas, abajo, no caían bombas pero olía fatal. Y los otros estaban borrachos. Me fui a dormir arriba y tú te viniste. Ahora dime que era para cuidar de mí. Nunca olvidaré tu cara de buena persona, pagada a mí, al resplandor de los cebollazos serbios. Pegada a mí, quiero decir. Detrás de aquella columna. Si llegas a ser Christiane Ammanpour te habría besado en los morros. Por eso te quiero, cabrón.
-@gervasanchez: Había alguna gente bebida, yo estaba sereno porque jamás bebo en una zona de conflicto. Pero subirse arriba fue una estupidez. Podías haber muerto y ahora no estarías aquí escribiendo en una barra de un bar cuando estás en tu casa tranquilamente
-@perezreverte: Podíamos, chaval, pluraliza. Estábamos pegados. Pero no respondes a lo principal. Que en Vukovar aún te iba la marcha. No es malo reconocer que fuiste joven y te iba la marcha, Gerva. Luego te hiciste bueno. O lo eras ya, y la bondad se impuso. Si empezamos con mariconadas, Lola te echa del bar.
-@gervasanchez: En ese conflicto aprendí que es imposible contar la guerra. Que sólo somos capaces de transmitir fracciones del sufrimiento.
-@perezreverte: Eso es. Lo aprendiste allí. Como lo aprendimos todos. La guerra te transforma siempre, al final. Ésa es la lección. Llegas buscando adrenalina, aventura y chicas, y acabas con la mochila llena de fantasmas. Yo escribo novelas con mi mochila. Y tú, como escribes fatal, sigues haciendo putas fotos. Sigues volviendo.

-@gervasanchez: La primera vez que vi un muerto en la guerra lloré. Pero lo fotografíe. Nunca he escondido el dolor que me golpea por dentro. Nunca se me han olvidado los rostros de miedo de aquellos enfermos en el hospital de Vukovar. Muchos de ellos murieron semanas después.
-@perezreverte: Yo no lloré (Nicosia, 1974). Me senté al lado y estuve quince minutos mirándolo. Me asombraba su cara de asombro.
-@gervasanchez: Llorar es una forma de desahogo. No te dé vergüenza reconocerlo. Pero hay que llorar sin cámaras delante, en silencio.
-@perezreverte: Supongo que la extrañeza de que se asombrara de morir lo empezó todo. Me condujo hasta hoy.


Entrevista a Gervasio Sánchez en la que explica su visión de los conflictos armados.

-@gervasanchez: Qué gran negocio es la guerra, querido Arturo. Todos nuestros gobernantes han permitido los negocios de armas. Todos sin excepción. Vergüenza. Deberías volver a los lugares donde estuviste trabajando. Buscar el equilibrio emocional en la paz como hago yo. Si quieres te monto un par de meses de regresos y nos vamos juntos. Pagas tú, claro y nos dividimos los rendimientos laborales
-@perezreverte: Es buena idea. Salvo que no quiero que te pases el viaje llorándome en el hombro. Viajar con bonachones tiernos tiene esa pega. El equilibrio emocional lo encuentro escribiendo novelas, viejo amigo. Veintiún años de cebollazos fueron suficientes.

-@gervasanchez: En Vukovar te juro que pasé mucho miedo.
-@perezreverte: Todos pasamos miedo allí. Hasta Márquez pasó miedo.
-@gervasanchez: El miedo es el mejor antídoto contra la estupidez. Se lo digo a todos los jóvenes que quieren ir a la guerra. Les digo: si alguien os dice que no tiene miedo en la guerra huir lo más lejos posible: está loco o es un insensato.
-@perezreverte: El miedo es saludable. Mucho. Pero si se vuelve pánico y no te deja trabajar, es un problema. En tal caso, mejor no ir.
-@gervasanchez: Es verdad. El miedo es imprescindible porque te hace medir muy bien el siguiente paso. El pánico te bloquea y te pone en peligro. Tres días después dos fotógrafos franceses me invitaron a regresar pero dije que no. Uno de ellos fue herido muy grave. En Vukovar conseguí mandar mi crónica a “Heraldo de Aragón” cosa que tú no conseguiste.
-@perezreverte: Me acuerdo. Pero nosotros volvimos, con Márquez y Jadranka. Tres veces. No había más remedio. El curro. A ti te bastaba un teléfono, mamoncete. Yo tuve que conseguir una transmisión TV en Osijek. Saliendo por los malditos maizales. ¿Te acuerdas de los maizales? Minas aparte. Entramos y salimos juntos por ellos. Cubrían hasta la cabeza.
-@gervasanchez: Perdona tú querías un teléfono para mandar una crónica a Radio Nacional. Y el único teléfono lo conseguí yo para transmitir.
-@perezreverte: ¿El que luego averié para que no transmitiera nadie más?
-@gervasanchez: La crónica salió en la portada de Heraldo de Aragón con un título vistoso: “EL Álamo de Croacia”. ¿Te acuerdas aquella fila de civiles muertos tapados con plásticos? ¿Te acuerdas en los rostros de los familiares? Fue en 1991

-@perezreverte: Pero olvida Vukovar, Gerva. Te he preguntado antes si aún crees en el ser humano. Me sé la respuesta, pero responde. Venga.
-@gervasanchez: Si no creyera en el ser humano me hubiera encerrado en una torre de marfil como tu pintor de batallas.
-@perezreverte: ¿Y cuando el ser humano te da por saco y se chotea sin entender un carajo, como a ti anoche en la Sexta? ¿También sigues creyendo en él así, en general?
-@gervasanchez: El viernes en Zaragoza acudí a un centro con jóvenes con dificultades. Habían hecho un trabajo memorable con mis fotos. Emotivo. En este centro había una chica de 19 años. Encontró a los 13 años su madre drogadicta muerta. Ahora trabaja y vive en un piso. Por historias como la de esta chica sigo creyendo en la capacidad que tenemos para levantarnos de las cenizas.
-@perezreverte: Vale, me alegro. Pero no te salgas por la tangente con sensiblerías, chaval. Cíñete al tema. El ser humano, ¿es un hijo de puta o no es un hijo de puta?... Esa es la pregunta básica.
-@gervasanchez: No te hagas el borde que no lo eres. Te has fabricado un personaje duro que se derrite ante cualquier gesto bello. Ese personaje borde está bien para vender libros, pero aquí estás con alguien que sigue yendo a lugares que te conmocionan.
-@perezreverte: Vale, me has emocionado. Pero responde. Cada uno se lo monta como puede, chaval. Pero lo dicho. Responde.
-@gervasanchez: El ser humano mata, viola, destruye, se divierte haciendo daño. El ser humano muere por no matar, salva a otras personas. Así es. El problema es que los héroes anónimos de las guerras nunca son premiados en tiempo real. He conocido a gente fascinante.
-@perezreverte: ¿Porcentualmente?.. Anda. Precisa. ¿Los que se cargaron a Miguel o a Julio eran de la categoría A o de la categoría B?... ¿O sólo eran como tú y yo?
-@gervasanchez: El ser humano es un hijo de puta, un depredador. El ser humano es capaz de comportamientos heroicos. No es blanco, no es negro.
-@perezreverte: Y tanto. Tú has visto, como yo, a héroes hacer atrocidades. Y viceversa. Pero el negro del machete que amputó las manos a tu amiga tras violarla también eres tú y soy yo. Creo que es hasta peligroso olvidar que todos tenemos un machete en el desván. Y educativo, recordarlo.
-@gervasanchez: He visto a víctimas convertirse en verdugos porque la guerra deshumaniza al contrario para que sea más fácil matarlo. Muchas personas creen que nunca harían brutalidades como esas. Cuando todo se desmorona los convertimos en animales cobardes.
-@perezreverte: Quítales el agua, la comida, el sexo, el fuego que caliente. Luego pasa revista al lado luminoso del ser humano, colega. Y le haces una foto. Bueno, en realidad ya se la has hecho, mil veces. Me hacen gracia los capullos que dicen que cada guerra es diferente a otra. Se ve que han visto pocas. Siempre es la misma.
-@gervasanchez: Es verdad que las guerras se parecen pero las víctimas son diferentes. Cada persona muerta deja una historia inconclusa. Por cierto te recomiendo “Todo se desmorona” del nigeriano Chinua Achebe, que acaba de morir
-@perezreverte: Hoy no tengo el cuerpo para nigerianos. Pero gracias.
-@gervasanchez: Deja a un lado a los clásicos y lee literatura africana. Muchos libros son gritos contra las injusticias escritos muy bien. Si quieres una lista de escritores y libros africanos te la mando. Vas a ver que se respira de otra manera en sus libros
-@perezreverte: De África tengo la memoria llena desde el 74, colega. No necesito literatura para captar el intríngulis. Es igual que todo lo demás, pero con machetes. Con los machetes más a mano, quiero decir. Los que tienen manos, si te vale el chiste de mal gusto.
-@gervasanchez: Es verdad. El 6 de abril hará 23 años que empezó la matanza en Bosnia y 19 años del genocidio de Ruanda, Bombas y machetes. Cuando hay voluntad de matar puedes hacerlo con cualquier utensilio que corte. No hace falta bombas inteligentes.
-@perezreverte: Es que la tecnología multiplica de forma vulgar. Esos groseros drones. África sigue siendo artesanía pura. Casi todo a mano. Por cierto ¿te has comprado ya un chaleco antibalas nuevo, o sigues con el de segunda mano?

-@ramonlobo: Todo ser humano es un hijo de puta en potencia. Todo depende de las circunstancias, del miedo y la ignorancia.
-@perezreverte: Bien venido al bar, hermano. Eras el que faltaba. Ayúdame a hostiar al bueno de Gerva. Que sigue creyendo en la bondad del ser humano, en los reyes magos y en la virginidad de las madres.
-@ramonlobo: ¿No hay nada de beber?
-@perezreverte: Más que allí, hermano. Pide lo que quieras. Pero el escote de Lola es mío. Ojo.
-@ramonlobo: El escote de Lola sagrado a cambio de un buen 'roncito'

-@gervasanchez: Hay que creer para resistir. Insisto he conocido tantos héroes como asesinos. Me gusta recordar a los valientes.
-@perezreverte: Que muchos fantasmas de la mochila son porque ibas corriendo, mirando el reloj para transmitir a tiempo.
-@gervasanchez: Ahora se puede transmitir desde cualquier sitio. Ese es el problema: que primero transmitimos y después pensamos
-@ramonlobo: A veces sientes que nada te protege de ser un hijo de puta. Ves gente como nosotros que lo son. Acojona
-@perezreverte: Éramos reporteros, puñetas. Cazadores de hijoputez. No médicos sin fronteras. Ésos eran otros tiempos. Tú, yo, Márquez, Alfonso, Hermann, los otros, éramos tan hijos de puta como cualquiera. Hijos de puta lúcidos. Y todavía no ha dicho ninguno de nosotros que en un tiempo habría vendido a su madre por firmar en primera página.

-@gervasanchez: He fotografiado la guerra sin muertos. En mi libro de Sarajevo sólo hay dos muertos descubiertos. Un día supe que los muertos sólo el menor problema de la guerra tras ser enterrados. Y empecé a buscar vivos. Y desde entonces sigo la estela de los sobrevivientes que me ayudan a subsanar mis desequilibrios emocionales. Hay muchas personas cojonudas. Hay poco espacio en los medios porque preferimos a los políticos y banqueros corruptos
-@perezreverte: Siempre fue así. Los medios no hablaban de Auschwitz ni del Valle de los Caídos en construcción.
-@gervasanchez: Los medios hablaron de Bosnia, Ruanda, Somalia desde el principio. Los medios hicieron el ridículo en otras guerras
-@perezreverte: Y nadie te hace maldito caso. Haces lo que debes hacer. Y te queremos por eso. Por esa entrañable cara de panoli que pones cuando denuncias.
-@gervasanchez: Los medios llevan años desacreditados por su obscena relación con los poderes económicos y políticos. Hemos perdido
-@ramonlobo: Y cuando los medios hablan, ¿escucha alguien? No hemos perdido. El partido sigue por otros medios. Gerva tiene razón: entre tanta mierda hay personas extraordinarias. Pocas, pero cojonudas
-@perezreverte: ¿Y?
-@ramonlobo: Lo que más miedo me da es convertirme en un asesino, que no me proteja la cultura y la educación
-@perezreverte: Sabes que la cultura y la educación hay un momento en que no te protegen. Se te van al carajo con el resto. A ver. Mírate la mochila, Ramón. Remordimientos y fantasmas, entre otras cosas. Como todos. Lo que pasa es que Gerva se lo ha montado así para dormir tranquilo por las noches. Como es buen tipo, puede. Yo no tengo esa capacidad de autoabsolución. Por eso escribo novelas.


Ramón Lobo cuenta al programa Tesis de Canal Sur su percepción del estado actual del periodismo.

-@ramonlobo: Yo ni siquiera escribo novelas, pero tengo una Lola con escote 
-@gervasanchez: Cada día me miro al espejo. El día que necesite llamarme hijo de puta por hacer algo ilegal abandonaré este oficio.
-@perezreverte: Que sí, hombre. Yo también te quiero.
-@gervasanchez: Nunca he sido un hijo de puta. Siempre he actuado con cordura. Algo de mí ha muerto para siempre en cada cobertura
-@perezreverte: No conozco a un solo reportero de guerra que pueda decir que nunca hizo nada ilegal.
-@ramonlobo: Gerva mantiene intacta la capacidad de emocionarse. Eso es un seguro. Algo muere, algo nace, Gerva. Cada cobertura es una vida nueva. Lo dijo Arturo en el docu: vivimos varias vidas
-@perezreverte: Por eso queremos a ese mamoncete. En el fondo, con toda su tragedia a cuestas, es un hombre feliz. Se absuelve.
-@gervasanchez: Mi único seguro es creer las 24 horas de cada uno de los 365 días de los últimos 30 años en el periodismo puro
-@ramonlobo: También creo en ese periodismo puro, pero a diferencia de Gerva también duermo un poco ;)

-@perezreverte: Bueno, hermanos. Lo voy a ir dejando por hoy. Fue un placer tomar unas copas juntos. Una copa por los que ya no pueden. Ponla, Lola. Antes de irme.
-@gervasanchez: Bueno Arturo te agradezco tu invitación. Han sido días duros como te decía al principio y ahora me siento mejor.
-@perezreverte: Cuídate, compañero. Y sigue dando por saco. Por lo menos que no te callen. Y si lo intentan, avisa.
-@gervasanchez: Sigo tu consejo pero los años no pasan en balde. Tú mismo dijiste que a los 50 sólo los estúpidos van a la guerra. Acuérdate de mí cuando esté lejos. Ojalá nos veamos pronto. No me gustan los bares virtuales.
-@perezreverte: Tranqui. Nos juntamos con Ramón, Alfonso, Márquez y los demás a tu vuelta. Cena vukovariana. Prometido. Y cómprate un chaleco antibalas nuevo de una puta vez.
-@gervasanchez: Mi chaleco siempre fue de primera mano. Me lo compró Heraldo de Aragón. Abrazos. Buenas noches y buena suerte.

-@ramonlobo: Buen bar este, buena gente y gran escote. Una pena el cartel: "No tocar, peligro de muerte". Besos a los dos.
-@perezreverte: Otro abrazo para ti, Ramón. Clic.




sábado, 17 de noviembre de 2012

#14N

 El 14 de noviembre de 2012, día de la huelga general en España y otros países del sur de Europa, subí a mi cuenta de Twitter varias fotos que tomé en las múltiples manifestaciones que tuvieron lugar a lo largo de la jornada en Madrid. Uno de mis tweets fue utilizado por el diario británico The Guardian para su cobertura online del #14N. Estoy orgulloso de que un periódico tan importante me citara y por eso lo comparto con vosotros. Además, a raíz de esto una periodista de la cadena de televisión canadiense CBC se puso en contacto conmigo para que le informara de lo que estaba ocurriendo en Madrid. Una pena que ni la batería ni la cobertura de mi móvil estuvieran a la altura de la situación.


Además, tuve la oportunidad de grabar algunos vídeos en la Plaza de Neptuno, muy cerca del Congreso de los Diputados, en los que se observa el inicio de los disturbios que acabaron con varios detenidos y heridos. Aquí tenéis el resultado.




martes, 28 de febrero de 2012

Chalecos para encorsetar la realidad

La semana pasada se hacía oficial la noticia: los periodistas que acudan a cubrir manifestaciones deberán llevar un chaleco identificativo. Esta decisión, acordada entre la Delegación del Gobierno en Madrid y distintas asociaciones de periodistas, ha levantado cierta polémica. Por un lado, los profesionales de la información podrán desarrollar su labor sin temor a las porras de la policía. Por otro, se discrimina a todas aquellas personas que, sin trabajar para un medio de comunicación convencional, se dedican a informar de lo que ocurre en las protestas a través de redes sociales y blogs.

El periodismo ha cambiado mucho en las últimas décadas. El desarrollo de las nuevas tecnologías ha facilitado una revolución de la comunicación. La aparición de Internet permite a cualquier usuario convertirse en fuente de información con acceso global. De ahí que haya nacido eso que llamamos “periodismo ciudadano”. Un ciudadano anónimo que utiliza su teléfono móvil para informar en tiempo real de un suceso que cree merece ser contado. Así, acontecimientos que no entran en la agenda de los medios, pueden tener eco en las redes. Obviamente, el anónimo no cuenta con los canales de distribución de las grandes empresas de comunicación. Sin embargo, accediendo a su pequeño blog o a su cuenta de Twitter, el resto de internautas interesados pueden conocer esa información. Sin duda, esto supone un gran avance en la libertad de expresión y en el derecho de la ciudadanía a ser informada. Eso sí, siempre teniendo en cuenta la posible manipulación de los hechos. Situación, sin embargo, que se da también en los medios tradicionales.

En los movimientos sociales del siglo XXI, el periodismo ciudadano ha adquirido importancia crucial. Día tras día vemos en los informativos imágenes de disturbios tomadas con teléfonos móviles. En lugares como Siria o Yemen, debido a la rigidez de sus regímenes para con la prensa internacional, los vídeos de los ciudadanos pueden llegar a ser la única fuente de información en tiempos de conflicto. Tampoco escapa este hecho a Europa. En España, sin ir más lejos, el movimiento 15-M ha encontrado en Internet un aliado indispensable. Los llamamientos a través de Twitter y los vídeos subidos a Youtube han sido clave para tornar las movilizaciones en acciones masivas. De hecho, son muchos los “twitteros” que marchan a las manifestaciones armados con sus teléfonos móviles de última generación para informar instantáneamente de lo que ocurre. Stéphane M. Grueso, @fanetin, es el mejor ejemplo de ello. Sus textos de 140 caracteres, acompañados de documentación gráfica, son seguidos en directo por miles de personas interesadas en saber lo que los medios tradicionales callan.

Sin duda, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, no es ajena a este panorama. Internet -y su comunicación horizontal y alternativa- supone una ruptura con el tradicional control de la comunicación de masas ejercido por el poder. Ante este reto, ¿qué mejor que identificar a los informadores del sistema? O, lo que es lo mismo, ¿qué mejor que identificar a aquellos informadores que no están atados a una línea editorial concreta y a unos intereses empresariales que amordazan cualquier información perjudicial para el sistema?

En definitiva, el Gobierno busca soluciones del siglo XX para problemas del siglo XXI. Aparte de retrógrada, la introducción de los chalecos será ineficaz. ¿O acaso creen que aquellos que saben manejar un dispositivo de última generación no sabrán fabricar un chaleco a imitación de los corsés de la oficialidad?

@jaimegsb

Viñeta: El Roto.

lunes, 15 de agosto de 2011

La batalla por la red

“El poder depende del control de la comunicación, el contrapoder depende de romper dicho control”. “Las redes horizontales posibilitan la aparición de la autocomunicación de masas”. Manuel Castells, sociólogo experto en Sociedad de la Información, expresaba así en Twitter las claves de la perpetuación del poder o el derribo del mismo en las sociedades avanzadas del siglo XXI.

En los últimos tiempos ha tomado cuerpo el debate sobre el control policial de las redes sociales. El Primer Ministro británico David Cameron ha defendido  con vehemencia la necesidad de regular estos canales de comunicación que parecen escapar del dominio del poder. En las revueltas acaecidas recientemente en Inglaterra, los jóvenes descontentos utilizaron los teléfonos BlackBerry para expandir los mensajes y congregarse masivamente en lugares concretos. Sin duda, los disturbios incontrolados que han propiciado saqueos, incendios e incluso muertes en las principales ciudades inglesas, constituyen un argumento de peso para los defensores del control de Internet. Éstos, con Cameron a la cabeza, pregonan el cierre temporal de las redes sociales que sean utilizadas por los alborotadores. Ello también supondría la vigilancia policial continua como prevención de futuros desórdenes. 

No son pocas las reacciones de los gobiernos democráticos ante esta candente cuestión. En Nueva York, por ejemplo, se acaba de crear una brigada especial dentro del cuerpo de policía destinada al rastreo de redes sociales. En Noruega, tras la matanza de Utoya, se ha planteado la regulación de los comentarios en Internet. La India ha anunciado hace pocos días que monitorizará las redes sociales para prevenir revueltas. Precisamente esa medida fue tomada meses atrás por el Gobierno de Chile. No obstante, el ejecutivo de Sebastián Piñera acaba de renunciar a la vigilancia institucional de la red debido al masivo rechazo que ha provocado entre los ciudadanos. Y es que Chile es otro de los países a los que ha llegado a la oleada de protestas. En las últimas semanas se han celebrado multitudinarias manifestaciones estudiantiles en demanda de educación pública de calidad. 

Queda claro que el poder comienza a ponerse nervioso con Internet. Como dice Castells, las redes sociales permiten la comunicación horizontal de las masas. Se rompe así el control de facto sobre los medios de comunicación que el sistema siempre ha tratado de mantener. Los medios tradicionales, siervos de la lógica mercantilista propia de toda empresa con ánimo de lucro, juegan un papel estabilizador. Garantes de la cohesión social a través de la emisión de información amable para el sistema, estos medios han olvidado su papel de contrapoder. Recogiendo ese testigo, las redes sociales sirven como instrumento eficaz para canalizar el descontento. Las masas contestatarias tienen ahora una herramienta sin parangón para organizarse. Facebook y Twitter, las redes sociales más utilizadas, han sido un factor clave para el triunfo de las revueltas árabes. También han facilitado protestas en China,  Irán o Bielorrusia. 

Hasta hace pocos meses, los Gobiernos occidentales se mostraban entusiasmados con el poder democratizador de las nuevas tecnologías. Aplaudieron así a los miles de jóvenes reunidos en la Plaza Tahrir a través de Facebook que consiguieron derrocar a Mubarak. A su vez, la indignación era ostensible ante la censura en Internet impuesta por dictadores árabes como Gadafi o Al Assad. El propio Cameron decía en febrero en un discurso en Kuwait que las redes sociales e Internet “pertenecen a una nueva generación para la que la tecnología es una herramienta poderosa en manos de los ciudadanos, y no un medio de represión”.

Por paradójico que parezca, los líderes occidentales no tienen problemas en rehuir de sus proclamados valores democráticos cuando así conviene a sus intereses. Su obsesión por el monopolio de la comunicación de masas podría llevarles a coartar la libertad de expresión en la red. Es curioso que incluso este derecho, una de las piedras angulares de la ideología hegemónica -el liberalismo-, pueda ser puesto en duda en nombre del mantenimiento del orden institucional existente. La máxima maquiavélica está todavía muy presente en nuestros gobernantes. Su egoísta fin de perpetuarse en el poder justifica cualquier medio, aunque se lleve por delante siglos de luchas civiles por conseguir la libre expresión y difusión de las ideas. Quizá los gobiernos deberían preocuparse más por acudir a la raíz de los problemas y poner fin al descontento social que origina las revueltas. La historia demuestra que la represión, ya sea ejercida con pistolas o con mordazas, no es efectiva a largo plazo. Los ciudadanos, tarde o temprano, acaban encontrando la manera de avanzar hacia una sociedad más justa. 

El mundo ha cambiado mucho con la irrupción de Internet y la generalización de las redes sociales. Como twittea Manuel Castells, “el proceso de formación y ejercicio de las relaciones de poder se transforma radicalmente en el nuevo contexto organizativo y tecnológico”. La lucha por el control de la comunicación en la red acaba de empezar. Pero, de momento, la mayor amenaza que pende sobre la más importante red social no parte de un ente estatal. Muy al contrario, es el grupo hacktivista Anonymous quien ha anunciado que el próximo 5 de noviembre hará caer Facebook debido a la complicidad de esta web con los cuerpos de inteligencia de los Gobiernos. 

Es el de Internet un futuro incierto. Es claro que una batalla se está librando a su alrededor. Los Gobiernos no permitirán por mucho tiempo que una herramienta con tanto potencial desestabilizador siga escapando a su dominio. La incógnita se sitúa en la ciudadanía. ¿Dejará ésta que se le arrebate impunemente su más eficaz instrumento de comunicación?

@jaimegsb


Fuentes de las imgánes:


Fuentes del texto: