martes, 7 de mayo de 2013

Marruecos: una localización privilegiada

La excepcionalidad de Marruecos también se hace notar, aparte de en sus aspectos históricos, políticos o religiosos, en lo que se refiere a sus relaciones exteriores. Su envidiable posición estratégica, al ser el único país árabe que cuenta tanto con salidas al océano Atlántico como al mar Mediterráneo, así como su condición de puerta sur del Estrecho de Gibraltar, hacen del territorio marroquí una pieza clave para la estabilidad del comercio marítimo mundial. Considerado “aliado preferencial” por Estados Unidos, el reino alauí es fiel colaborador de Washington en la lucha contra el integrismo islámico. En 2002, además, ambos países firmaron un acuerdo de libre comercio. Dos años antes, Marruecos ya había accedido a levantar sus barreras aduaneras con la Unión Europea, con la que mantiene una “alianza estratégica”.

Las relaciones entre Bruselas y Rabat también son cordiales, pese a la disputa territorial que Marruecos mantiene con uno de los Estados miembros de la UE: España. Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla –además de los enclaves de soberanía española repartidos por toda su costa mediterránea- son objeto de deseo del nacionalismo marroquí. En cualquier caso, los intereses entrecruzados facilitan el acercamiento a los dos lados del Estrecho. Europa necesita a Marruecos para frenar el tráfico de drogas –las montañas del Rif contienen las mayores plantaciones de cannabis del mundo- y la migración subsahariana irregular. Por su parte, la economía marroquí es muy dependiente de las inversiones y el comercio comunitario.

Esta posición geopolítica privilegiada confiere a Marruecos un status en la sociedad internacional que refuerza su singularidad.

Nota: este breve texto sirve de apoyo al artículo que publiqué el día 1 de mayo de 2013 en Hemisferio Zero: http://hemisferiozero.com/2013/05/01/la-excepcion-marroqui/ 

domingo, 5 de mayo de 2013

Entrevista a Gervasio Sánchez

El 26 de abril de 2013 se publicó en la edición digital del Periódico Diagonal la entrevista que le hice a Gervasio Sánchez hace algunas semanas. Sánchez es uno de los reporteros freelance más reconocidos de España. Ha viajado por todo el mundo documentando diferentes conflictos bélicos. Desde Afganistán e Irak hasta Colombia y Sierra Leona. Agradezco a Gervasio el tiempo prestado y las valiosísimas lecciones que compartió durante la entrevista. La podéis leer aquí: https://www.diagonalperiodico.net/saberes/vigilar-al-poder-hemos-pasado-ser-amigos.html

Además, ese mismo día Diagonal publicó mi reportaje sobre las condiciones laborales de los periodistas freelance de conflicto. Estos informadores sin contrato que arriesgan la vida acudiendo a territorio hostil para contar al mundo lo que allí ocurre carecen de la cobertura de una empresa que responda por ellos en caso de adversidad. Asimismo, los freelance deben adquirir material básico de seguridad, como chalecos antibalas o cascos, por su cuenta. Unos gastos que muchas veces no se pueden permitir. Estas y otras cuestiones son las que analizo en el artículo, al que podéis acceder pinchando en este enlace: https://www.diagonalperiodico.net/saberes/la-precariedad-contar-guerras-hoy.html

Ambas piezas, la entrevista y el reportaje, salieron previamente en la edición escrita del periódico.



domingo, 14 de abril de 2013

La Caja de Compensación: el dilema económico de Marruecos

Creada en 1941 bajo la administración colonial francesa, la Caja de Compensación es un fondo estatal cuya función es estabilizar los precios de los productos de primera necesidad y salvaguardar el poder adquisitivo de los consumidores. Vista por sus detractores como un instrumento del régimen para comprar la paz social, que beneficia sobre todo a las grandes multinacionales, y por sus defensores como un dique contra la pobreza, la reforma Caja de Compensación se ha convertido en uno de los puntos más calientes de la agenda pública marroquí.

El deterioro económico que sufre el país y la necesidad de recurrir a nuevos préstamos de instituciones financieras internacionales obliga al Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo a llevar a cabo recortes que alivien el gasto público. Además, los costes de la Caja se han disparado, pasando de 29,8 mil millones de dírhams en 2010 a 53 mil millones en 2012 (4 mil setecientos millones de euros), es decir, una quinta parte del presupuesto anual marroquí. En este contexto, el ministro de Hacienda Najib Boulif anunció en enero de este año una reforma del fondo que aligeraría el gasto a la mitad. El Estado dejaría de subvencionar los productos básicos de manera generalizada para entregar directamente mil dírhams mensuales (90 euros) en especie a las dos millones de familias más necesitadas de Marruecos.

No obstante, no está claro si el proyecto se materializará finalmente debido a la fuerte oposición que ha encontrado. Por un lado, la reforma perjudicaría a las empresas extranjeras implantadas en el país, que perderían unos 30 mil millones de dírhams al año (dos mil setecientos millones de euros). Por otro lado, se teme un estallido social ante el más que probable empobrecimiento de las clases medias. Los disturbios tras una manifestación en Marrakech en contra de la subida del precio de la luz son un indicio del posible desbordamiento. En cualquier caso, el primer ministro Benkirán lo tiene claro. “No abandonaré esta reforma, cueste lo que cueste”, ha asegurado.

Manifestantes hacen huir a la policía durante una protesta en Marrakech el 28 de diciembre de 2012.

 

domingo, 31 de marzo de 2013

Freelance en Marruecos

Foto: Héctor Cordero
En el mes de febero de 2013, viajé junto a tres compañeros a Marruecos. Nuestro objetivo era doble. Por un lado, disfrutar de una experiencia en un país que solo conocíamos a través de los libros. Por otro, hacer una serie de entrevistas a activistas políticos y militantes islamistas que sirvieran como base para escribir varios reportajes a nuestra vuelta a Madrid. Ahora, transcurrido un mes desde el fin del recorrido, podemos afirmar que cumplimos con creces ambas metas. Nuestro periplo por "las cuatro capitales de Marruecos" coincidiendo con el segundo aniversario del movimiento 20 de Febrero (20-F) nos permitió captar la imagen de la realidad del país.

En Marrakech, la capital turísitca del país, tuvimos la oportunidad de conocer a Amina, una joven universitaria que participaba activamente en la lucha del 20-F. Nos impresionó ante todo su entereza y valentía al hablar sin tapujos de la represión y manipulación del régimen mientras tomábamos un té en uno de los cafés más transitados de la ciudad. Una represión que vivimos en nuestras propias carnes en la misma "Ciudad Roja", al ser hostigados por la policía secreta tras acudir a una manifestación del 20-F.

Nuestro paso por Casablanca, la capital económica, fue fugaz. En menos de 24 horas recorrimos las calles de la ciudad más poblada del Magreb, una megalópolis de enormes contrastes, en la que rascacielos se mezclaban con chabolas. En la céntrica Plaza de las Naciones Unidas, a las puertas de la medina, conocimos a Mazigh Chakir y Mohamed Zougani, dos jóvenes revolucionarios que nos descrubrieron el más importante legado del 20-F: su espíritu.

Foto: Jaime Giménez
Rabat, la capital adminsitrativa, fue nuestra siguiente parada. El columnista Ahmed Benseddik nos recibió en la redacción de Lakome, uno de los periódicos más críticos de Marruecos. Allí comprendimos que el maquillaje político había sido el arma más efectiva utilizada por el rey para neutralizar las protestas de 2011. El día 20 de febrero, segundo cumpleaños del movimiento, lo pasamos en la sede del partido en el Gobierno, el islamista PJD. Su portavoz, Slimane el Omrani, resaltó los esfuerzos del primer minsitro Benkirán por impulsar una renovación del sistema marroquí. Su té con pastas nos convenció más que sus argumentos. Antes de partir hacia el interior del país, todavía tuvimos tiempo para visitar Salé, antiguo reducto de los corsarios norteafricanos. Separada de Rabat por la desembocadura del río Bu Regred, la vecina Salé alberga la base nacional de Justicia y Espiritualidad, una organización islamista ilegal con amplio apoyo social. Mohamed Salmi, miembro de su Secretaría Política, prefirió hablar de derechos humanos que de sharia.

Finalmente, en la capital cultural de Marruecos, Fez, disfrutamos de los últimos días de viaje envueltos entre el arte de las madrazas y las danzas bereberes.

De este viaje nacieron muchas experiencias enriquecedoras, tanto personales como profesionales. En el plano periodístico, nuestro trabajo ha dado sus frutos en forma de cuatro piezas escritas publicadas por eldiario.es y el Periódico Diagonal, que adjunto a continuación. También hemos realizado un breve reportaje radiofónico para la Cadena Ser.

A buen seguro que nosotros, los autores -Pablo Rodero, Héctor Cordero, Víctor Martín y yo-, tardaremos mucho en olvidar nuestro paso por el vecino del Sur. 
 
Foto: Jaime Giménez

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Jaime Giménez / Pablo Rodero - Rabat / Madrid

Tras años en el ostracismo ante el carácter sagrado de la monarquía alauí y el control que esta ha ejercido sobre el mundo religioso desde la independencia, los vientos de cambio en el mundo árabe y la descomposición del sistema de partidos históricos han situado al islamismo en la primera línea de la actividad política de Marruecos.


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El Movimiento 20 de Febrero está más débil. La aprobación de la Constitución, un nuevo Gobierno, rupturas internas y la represión han hecho que pierda apoyos.

Víctor Martín, Pablo Rodero, Héctor Cordero y Jaime Giménez. Casablanca (Marruecos)

http://www.diagonalperiodico.net/global/movimiento-20f-marruecos-pierde-fuerza-dos-anos-despues.html

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ENTREVISTA A AMINA AABIR, ACTIVISTA MARROQUÍ
Esta militante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos explica la situación represiva y de recortes sociales que se vive en Marruecos.

Víctor Martín, Pablo Rodero, Héctor Cordero y Jaime Giménez. Casablanca (Marruecos)


Más de un año después después de la victoria de los islamistas en Marruecos, las tensiones entre el Gobierno y el Palacio Real ralentizan las reformas y la puesta en marcha de medidas contra la corrupción

Víctor Martín / Héctor Cordero - Rabat/Madrid